"Billy Colucci y la alegría de la música" - (5 de Noviembre de 2017)

"Siento como si la música estuviera muerta en mis manos y que mis manos ya no pudieran tocar". Eso es lo que respondió cuando le pregunté si todavía estaba tocando. Billy Colucci es un pianista italo americano, nacido en Filadelfia en 1939, de padres italianos. Actualmente vive en Baltimore y es por eso que tuve el placer de compartir algo de tiempo con él. Y estaré eternamente agradecido a mi amigo Tony, quien insistió tanto para que escuchara a Billy tocar antes de regresarme a Italia. 

Durante mis 6 días mientras estaba en Baltimore haciendo "L'ultima cosa in America", practicaba la guitarra todos los días, por supuesto :) Un día Billy bajò y se quedò un buen momento a escucharme tocar. ¡Qué gran honor para mi, pensaba. Ya había escuchado algunas cosas sobre él y su talento. 

En algún momento comenzó a contarme de su vida.

Su padre murió cuando él aún estaba pequeño. Tuvo que luchar contra la mafia porque tenía una tapicería y no quería comprar productos de ellos. Es por eso que le pusieron fuego a la tienda varias veces. Luego me contó una historia de su barrio. "Nunca olvidaré cuando, como un niño, yo estaba sentado fuera en las escaleras cuando de repente se detiene un coche, alguien abre las ventanas y empiezan a disparar como locos contra un hombre que estaba al otro lado, que murió antes de mis ojos. Mi madre corrió hacia mi y me dijo "tu no viste nada de nada,¿entendido?", està bien, mamá", pero nunca pude olvidar ese momento, fue un shock". 

También me dijo que cuando estaba joven, la gente estaba acostumbrada a escuchar música en vivo. "Fue el mejor momento para la música y los músicos, todos querían ir a conciertos y escuchar música en vivo interpretada por grandes artistas". Le dije: "Billy, quisiera escucharte tocando el piano". Y su respuesta fue: "Ya no toco, pero si realmente eso quieres, haré una excepción". 

Sucedió el mismo día, unas horas antes de tomar el avión para regresarme a Italia. En Bertha's Mussels, uno de los restaurantes más famosos de Baltimore (¡me gusta la comida y la gente que se encuentra ahi!!!). Era un Domingo por la mañana, a las 10:15 a.m., fui donde Bertha's y salì hacia el cuarto donde Billy me estaba esperando. Esperaba verlo ya al piano. Me equivoqué. Estaba sentado frente a una mesa, en la silla, el piano estaba detrás de él, y cuando entré, después de saludarme, me preguntó: "No cargas tu guitarra!?!". Y yo "mmm, no, realmente, no sabía que querías que llevara mi guitarra". Entendió mi pena y agregó: "No te preocupes, siéntate, tocaré algunas canciones para ti". 

Estábamos solos allí. En un cuarto pequeño. Y un pianista que tocaba en los intermedio de los conciertos de Dizzy Gillespie y años con el guitarrista de jazz Pat Martino cuando eran niños, viviendo en el mismo barrio en Filadelfia, habría tocado solo para mi. 

Por alguna razón, sentí y supe que algo especial habría pasado en ese lugar. Por lo tanto, antes de empezar a tocar, le pregunté si tenía su permiso para grabar y, casi con aire de complacencia, me dijo que si. 

"The Angel" fue la primera canción que tocó. Escrita para su madre, esa música me hizo llorar. Quiero decir, literalmente lloré con lágrimas. Probablemente también fue la banda sonora mas adecuada para mi estado de ánimo y mis sentimientos en ese momento, estar allí para "L'ultima cosa in America". Luego siguió con canción escrita para su padre, luego para una chica a quien quería mucho y así sucesivamente, por cerca de 45 minutos de música, compartiendo conmigo las historias personales detrás de cada pieza que había compuesto, que era la parte más conmovedora de esa mañana mágica en Bertha's, en Baltimore. 

Ya tenía la intención de compartir esta historia con usted y escribir sobre ella en mi blog, así que le pregunté si iba a tocar de nuevo su hermoso "The Angel"  para que yo pudiera grabar un video. 

Aquí Billy Colucci toca " The Angel", en directo en Baltimore (EE.UU), en el restaurante Bertha's Mussels, el Domingo 25 de Septiembre 2017, aproximadamente a las horas 11am. 

"Flavio, no he tocado mas el piano desde mi último concierto y sabes cuando fue  eso? En diciembre. De echo me preocupaba mucho tener que tocar para ti y no estaba seguro de mis manos y mis brazos, pero bueno ...

Billy, tu forma de tocar y tu música son hermosos, me conmovió por completo y nunca olvidaré este encuentro. 

Lo último que me dijo antes de cerrar el piano fue ... "Me encantaria poder tocar contigo"... 

Billy, esto sucederá pronto. 

En el momento en que Billy pone sus dedos sobre el piano, su expresión cambia. Es como si la música le diera un poder extraordinario, un orgullo en la cara que, una vez que el piano se cierra, solo queda el cotidiano rostro de una de las personas más extraordinarias que he conocido en mi camino. 

En el camino de regreso, al salir del restaurante para ir a la casa, Billy me dice una cosa muy fuerte: "Incluso si pudiera comprar un león, un elefante, un bote, una villa, ¿qué podría hacer con eso? Al final de mi vida, Flavio, lo único que quisiera es tocar para aquellos que tienen la alegría de escuchar, nada más que eso". 

Entonces la despedida. Quería abrazarlo para mostrarle mi gratitud y traté en vano de hacerlo. 

GRACIAS, Billy, por tu música, tus historias. Y tu sabiduría. 

Flavio.

 

4 comments

  • laura

    laura ecuador

    maravilloso gracias . un gran abrazo

    maravilloso gracias . un gran abrazo

  • Juan Luis

    Juan Luis Venezuela

    Excelente relato, gracias por compartirlo.

    Excelente relato, gracias por compartirlo.

  • daniel guillen

    daniel guillen venezuela

    waaauuuu,estoy abrumado flabio,no tengo palabras

    waaauuuu,estoy abrumado flabio,no tengo palabras

  • Pedro Páez

    Pedro Páez Quito

    Hermosa música, bella historia.

    Hermosa música, bella historia.

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